"-Pero si yo no quiero estar entre locos... -dijo la niña.
-Eso es algo que no puedes remediar -le contesto el Gato-, pues aquí... ¡todos lo estamos! ¡Yo no lo estoy...! ¡Y tú también lo estás!
-¿Cómo que estoy loca? -le pregunto Alicia.
-Tienes que estarlo -le dijo el gato-, pues de lo contrario..., ¡no estarías aquí..."